quinta-feira, 5 de fevereiro de 2009

Carta de Ilias Nikola desde a prisão de Amfissa, Grécia



Na noite de 13 de Janeiro um engenho composto por botijas camping gas e gasolina explodiu na entrada da esquadra de Evosmos (município perto de Tesalonika). O vidro da fachada e o sistema de ar condicionado ficaram danificados.

Pouco depois paisanos detiveram Ilias Nikolau, anarquista de 26 anos.


Ilias Nikolau, juntamente com Dimitra Sirianaou e Kostas Halazas estiveram durante um ano sob mandato de captura no mesmo caso que Vagelis Botsatsis (acusados de vários incêndios). Vagelis saiu da prisão preventiva a 13 de outubro de 2008. A 14 de novembro, durante a greve de fome gigante que se fez nas prisões gregas, os 3 restantes, acompanhados por uma centena de companheiros, apresentaram-se na esquadra de Tesalonika. No dia seguinte decidiu-se que ficariam em liberdade até ao julgamento.


Agora Ilias é acusado de explosão, fabricação e associação. Ilias negou todas as acusações e negou que foi pilhado em flagrante. Tudo se baseia nos testemunhos dos bofias. Estes vasculharam a casa dos pais e da avó em busca de provas e nada.

No dia 15 de janeiro foi levado para a prisão de Amfissa.


Carta de Ilias Nikolau depois da sua entrada na prisão:


En la madrugada de martes 13 de enero en el oeste de Tesalónica, fui detenido como sospechoso de una explosión, que se produzco en la comisaria de policía municipal.

Esto ocurre un año después de noviembre 2007, cuando una acusación, inflada en manera increíble, fue lanzada contra mi y contra 3 de mis compañeros. Esta llevó a uno de nosotros a la cárcel y empujó a 3 restantes a emprender la fuga. La caza de brujas ha empezado.

Hemos vivido un diciembre bastante caliente y una situación que mostró muy claramente la ausencia de paz social. La paz social sigue existiendo solamente en la imaginación de aquellos, que no pueden entender el hecho que la realidad está marcada por una guerra civil permanente. De un lado hay bando revolucionario que se rebelan contra esta monstruosidad democrática.

La rabia emplazó al miedo y en lugar del asentimiento apareció el rechazo.

El diciembre, como un más señal de tiempos que están llegando, reveló una división muy clara entre los que alimentan, mantienen y defienden al Poder y los que le combaten.

Ahora no se trata de mirar atrás con la nostalgia a las cenizas que dejó la insurrección en su paso. Tenemos que entender y expresar las señales del presente y del futuro. Las señales que ya están y los que aún son para llegar. Las señales de una guerra social sin compasión.

Sí queremos que existen los momentos del rechazo, de la insurrección y de la dignidad, tenemos que armar nuestros manos y nuestros deseos en una manera decidida y organizada.


Estoy en contra de los que piensan que los demostraciones y protestas pacificas cambiarán algo, porque se trata de unos que ya están muertos. Arrastran sus cadáveres por las calles, por sindicatos y por las lujosas oficinas de sus jefecillos.

Me pongo a lado de los que están guiados por la dignidad y me junto con los que sienten la inagotable voluntad de perturbar y de destruir al ese cementerio inmenso.

El cárcel es una estación más para un rebelde. Una estación de cautiverio.

Por todo lo que pueden pensar que me han vencido- y que nos han vencido...¡ para mi y mis compañeros funciona al revés! Porque sí hay prisioneros de guerra significa que seguiremos luchando.

Mando saludos calurosos y rebeldes a mis compañeros y a los revolucionarios de todas partes.


LIBERTAD PRESOS DE LA REVUELTA

LIBERTAD PARA YANNIS DIMITRAKIS, POLI GEORGIADIS Y YIORGOS VOUTSI-BOGIATSIS y para todos los rehenes de la democracia

  • Ilias Nikolau
    cárcel de Amfissa
    19 de enero 2009